lunes, 27 de diciembre de 2010

EFECTOS DE LA MÚSICA EN NUESTRO CEREBRO Y EMOCIONES

Es bien sabido que la música provoca emociones. Pero, ¿por qué algunas piezas e interpretaciones musicales nos conmueven, mientras otras nos dejan indiferentes? ¿Por qué los músicos deben pasar años perfeccionando la interpretación de los sutiles matices que pueden hacernos llorar?
Un equipo de científicos de la Florida Atlantic University
(FAU), de Estados Unidos, ha conseguido ahora identificar los aspectos musicales clave capaces de causar emociones relacionadas con nuestra actividad cerebral.
Además, según publica la FAU en un
comunicado, los investigadores han mostrado por vez primera los efectos de los matices de la interpretación musical en el cerebro, a tiempo reaLarge y Chapin presentaron posteriormente estas dos versiones a un grupo de voluntarios con alguna afinidad con la música.
Mientras éstos escuchaban la pieza en ambas versiones, los investigadores analizaron su comportamiento y registraron imágenes de su actividad cerebral. Para ello, utilizaron la llamada tecnología fMRI, que consiste en un escáner que detecta los cambios en el flujo sanguíneo del cerebro, relacionados con la actividad neuronal de éste.
El experimento de escucha se realizó en tres fases. En la primera, los voluntarios informaron de sus respuestas emocionales al escuchar ambas versiones, y a tiempo real, a través de un programa informático especializado.
Inmediatamente después de evaluar sus emociones, los voluntarios fueron sometidos al análisis con fMRI, mientras volvían a escuchar ambas versiones de la pieza escogida. Al terminar esta fase, se les pidió a los participantes que volvieran a evaluar sus emociones en función de cada versión.
El estudio fue realizado en tres pasos para asegurar la consistencia entre la información facilitada por los voluntarios y los resultados obtenidos con el escáner de fMRI, explican los investigadores. 

Copilado de: http://www.tendencias21.net/La-comunicacion-musical-es-una-forma-de-empatia_a5352.html?preaction=nl&id=9592021&idnl=80542&- Yaiza Martínez
Enlaces: http://www.fau.edu/communications/mediarelations/Releases1210/121015.php
http://www.fau.edu/
http://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_espejo
http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0013812

MEDICAMENTO QUE RESTABLECE EL SISTEMA INMUNOLÓGICO ENVEJECIDO

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) ha descubierto que una medicación ya existente puede restaurar elementos clave del sistema inmunológico, cuyo desequilibrio provoca el declive continuo de la inmunidad y de la salud a medida que envejecemos.
Según publica la UCSF en un
comunicado, el medicamento que causa este efecto es la llamada lenalidomida, un derivado de la talidomida que apareció en 2004, y que se emplea para tratar el mieloma múltiple o la lepra.
Los investigadores señalan que dosis extremadamente bajas de lenalidomida pueden estimular las “fábricas” de proteínas de las células del sistema inmune, cuya producción se reduce durante el envejecimiento, así como reequilibrar los niveles de diversas
citocinas clave (las citocinas son proteínas del sistema inmune que pueden tanto atacar a virus y bacterias como causar inflamaciones que propicien un declive general en la salud).
De esta manera, la lenalidomida serviría para revertir el declive inmunológico derivado del envejecimiento o envejecimiento del sistema inmunológico o inmunosenescencia, afirman los científicos.
El hallazgo ha sido fruto de un trabajo de años de duración realizado por el especialista en alergias e inmunología,
Edward J. Goetzl y sus colaboradores de la UCSF y del National Institute on Aging de Estados Unidos.
Los investigadores han estudiado durante este tiempo los cambios en los niveles de citocinas que se producen con el envejecimiento. Los resultados obtenidos en su investigación han aparecido publicados en la revista especializada
Clinical Immunology.
Goetzl afirma que, a partir de los niveles de citocinas en el organismo, se puede hacer una estimación de la “esperanza de salud” de un individuo, es decir, el tiempo de salud física que cada persona puede llegar a disfrutar.
Según Goetzl, “si, a la edad de 50 años, nuestros niveles de citocinas son los mismos que los que teníamos a los 25, probablemente nos mantendremos sanos a medida que envejecemos”.
Por el contrario, si los niveles de citocinas se han reducido a esta edad, hay que hacer algo al respecto. Goetzl afirma que una pastilla de dosis baja sin efectos secundarios podría ser la solución.
En 2009, Goetzl estudió a un grupo de 50 adultos ancianos en el National Institute on Aging, y los niveles de tres tipos de citocinas que éstos presentaban: interleucina 2
(IL-2), IFN-gamma (interferón gamma y interleucina 17 (IL-17).
Copilado de:
http://www.tendencias21.net/Descubren-un-medicamento-que-restablece-el-sistema-inmunologico-envejecido_a5337.html?preaction=nl&id=9592021&idnl=80542&
Enlaces:
http://www.ucsf.edu/
http://twitter.com/ucsf
http://www.nia.nih.gov/
http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&_udi=B6WCJ-51M591Y-1&_user=10&_coverDate=12%2F03%2F2010&_rdoc=1&_fmt=high&_orig=search&_origin=search&_sort=d&_docanchor=&view=c&_acct=C000050221&_version=1&_urlVersion=0&_userid=10&md5=1722a6717c806c7795d3009e4c839dac&searchtype=a